
Esta es la historia de una dama, una pequeña dama, podía comprar todo pero jamás pudo comprar la felicidad.
La dama quería comprar algo que no se veía, felicidad. Compro una familia, es decir, uso gente desconocida a la que le pago y ella se imagino un entorno donde ella era el adorno principal sabiendo que su felicidad no era verdadera. Era una felicidad ciega y nula de la cual ella solo era un peón.
Ella caminaba por un boulevard de sueños imaginarios, de una realidad que no existía y se encontro con algo real. Se encontro con un espantapájaro, se enamoro de él. Ella quedo tan facsinada que lo compro y se lo llevo a su hogar. Ella al verlo sintio lo que jamás había sentido, Amor.
Un amor que no era un amor normal.
Ella le hablaba cada noche pero este se quedaba callado. Ella lo usaba como su desahogue, como su compañero en las buenas y en las malas. Su amor hacia él crecio tanto que hasta pagó para casarse con él.
En la iglesia él nunca dijo una palabra.
Ella lo cuidaba tanto que hasta le compraba ropa de diseñador.
Ella un día salió a reservar unos pasajes para irse de viaje por el aniversario, pero cuando llego encontró la noticia mas grande.
El espantapajaros no estaba.
Corrió y lo encontro en el jardín, su rostro en dirección del cielo azul, ese cielo con el que soñamos llegar.
Ella imagino lo que quería él e intento comprar la famosa escalera al cielo.
Gasto casi su fortuna hasta que la consiguió.
Llevo a su amor hacia al tope y tanta era la corriente del viento que vuela, vuela y se pierde en el horizonte.
Ella intenta saltar pero no es capaz.
Cuando baja su depresió era tan grande que su felicidad se había terminado pero al volver a su habitación encontró una carta diciendo:
"Tal ves me haya ido muy lejos, tal ves me haya perdido en el cielo azul, quizas este hundido en el mar, pero quiero que recuerdes que tu felicidad acaba de comenzar al aprender a valorar las cosas de la vida. Te he enseñado la lección mas grande de este mundo que es amar. Ama bien y serás bien amado, yo te amo y perdón por mi silencio eterno, tenía que saber como eras. No te conocía muy bien. Bueno adios y espero verte pronto".
Ella quedo consternada y aprendió que su felicidad nula se volvió valida en el mundo de los reales.
Tantos positivos como negativos.
No existe leyes ya, todo es valido ahora.
By: Marco Mejía.
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