domingo, 10 de octubre de 2010

Sólo propina.


Quédate para que sigas hiriendo mi corazón. Planta las semillas en mis venas y haz que exploten porque ya las navajas no pueden cortar más. El muro ya es tan alto que no podemos ver nada. Tú has muerto en mis manos y el pasado ha ganado. Siempre te he dicho de felicidad pero nunca lo he sido perfectamente. Vivo bajo una cortina llamada engaño. He vivido con ella todos estos años. He soportado varios daños pero uno más rompería el vidrio que me separó de todo, desde un principio.

Quieres recuperar la felicidad de tu soledad pero sólo es recuperando algo que ni esperaras. Ya no crees en la vida pero la vida cree en ti. No sólo ella; Yo también pero a veces las dagas cortan algo más que piel. ¿No crees? ¿Te guardo un espacio dentro de mi corazón? Creo que cabe una herida más. Ten cuidado al pasar y no hagas que me desangre todo.

Estoy viviendo en un mundo de ilusiones que las llamo traiciones aunque no has hecho nada. Sigues tu naturaleza; Aquella que te hará feliz. Si lo eres o lo serás; Es o sería mi único deseo. Sé feliz.

¿Por qué tendría que volar? A veces las aves tienen que emigrar. Tienen que tocar el cielo azul con sus alas. Intentar mejorar las fallas y volar hacia el horizonte. Vivo en una misión humanitaria, dónde mi vida solitaria ha quemado más de mil hojas.

Cuando seas feliz me verás a mi cara. Mi sonrisa estará pero mis ojos mirarán de otra manera. Habré perdido la carrera pero de segundo lugar. Una amargada derrota pero la esperanza de disfrutar. Estando aquí, frente a ti, no sabía que destino me correspondería pero no conocía más allá del muro y caí al mar donde si dolía.

Estoy en el piso de rodillas, porque no quiero usar la silla, decirte que te quiero pero me duele tanto que lo que pensamos me esté afectando. No estoy actuando pero sólo tú tienes la llave del cuarto más grande de mi corazón. Dime cuando quieres entrar para sólo decir que limpien el polvo. La forma de paga es una pequeña habitación del tuyo pero es sólo propina. No es obligatorio.

By: Marco Mejía.

lunes, 5 de julio de 2010

Capítulo 4.


Capítulo 4.
Ya yo no sabía qué vida me correspondía. Comencé una larga travesía por cada uno de mis sentidos hasta llegar a la herida de mi alma. No sé por qué se preguntaba como hubiera sido todo si el pasado no fuera pasado por los errores. Yo le daría dos respuestas:
1. Soy adicto a tus amores y dolores.
2. No podría quedarme en el piso y volaría.
Creí que volar era la única manera de que ella sintiera y valorara un sentimiento que es más grande que el cuadro viejo de la pared.

Cuando estuve por mi mirada, por la visión, me había dado cuenta que mis ojos tenían pegado todo lo bueno para que lo malo no se viera. Había arrancado los dos rollos de la película y mi ser se transporto al tacto.
Mi tacto era tan frio como la cama de Ricardo Arjona. Es verdad, había pingüinos desde que el pasado se metió en mi vida, pero no el mío, sino el tuyo. Mis vellos estaban tan arriba como podían. La tensión hacia que mis venas se movieran y la inyección, para calmar el dolor, era errada por el doctor.
Perdí el sabor del amor que sentía, no completamente pero si había perdido gran parte. Mi única tarea era amar a una persona que aún quería lo distante y no apreciaba lo cercano. Me cargó, sostuvo, mucho tiempo de la mano pero me resbalé para que se pudiera levantar. Serví de gran ayuda ¿No? Siempre esperé que la duda se despejara de su mente como las ecuaciones de matemáticas. Me deseo hacia ti, hablando en primera persona, era encontrarte en alguna otra parte.
Mi olfato era de muerte, todo olía tan muerto como el amor. Las rosas ya no olían a rosas porque la mujer hermosa que yo quería siguió nadando en el mar del pasado que la había maltratado. Sentí como si yo hubiera fallado pero hice el mejor intento. Mi labor era mantener su corazón contento y creo que lo logré pero la podía hacer quebrar en tristeza si mi segunda tarea hubiera sido volar.
Mi oído ya se engañaba al no dejar entrar sus palabras para que no me hirieran. No quiso mentirme pero creo que era la mejor arma que podía usar. Darme a entender que mis sueños no tenían que nacer.

Me encontré a mí mismo, solitario en una esquina pidiendo ayuda. El muro era muy alto que no podía ver ni sentir, mucho menos oler, el silencio recorría los ladrillos y vivía en la oscuridad. Cegado por ella y la muerte seguía ahí.

Intenté levantarme pero caía. No tenía unos pies firmes para sostenerme. Mi mayor miedo era perderme y me perdí hace mucho tiempo en su mirada.

Ella aún carga la cruz de su miedo. Mi principal deseo era que la dejara caer pero parece que se la hubiese engrapado. No la suelta ni para ir al baño, porque piensa. No la suelta ni para dormir, para que le pese y la haga pensativa. ¿Dónde quedo la energía positiva? Según ella, no existe felicidad ni momentos felices. Dice que puedo ser un salvavidas pero, como que no se da cuenta, hay tiburones en el mar y a mí me comieron desde el primer momento en que ella me vio. Pensé que ella podía ser mi estrella, pero no podemos jugar tres el mismo juego, y su pasado me quemó a mí como si fuera fuego, sabiendo que yo tenía un corazón ciego que se guiaba por ella pero escogió la antigua carretera donde una vez la atropellaron. Ella quería montarse en el mismo carro pero esa versión ya la descontinuaron, entonces quería buscar de la chatarra pero mi guitarra seguía tocando como violín, la serenata del pasado y ella.

By: Marco Mejía.

miércoles, 9 de junio de 2010

María.


Y en una noche, en donde las estrellas se unieron con las piedras galácticas y tu belleza se unificó con la sien de mi existencia, descubrimos que no estamos solos porque, en verdad, tú y yo somos uno aunque tú no lo sepas.

Y las estrellas tomaron forma de ti y volaron por el cielo oscuro de la noche y lentamente nos descubrimos, prácticamente, en nuestras miradas y volvimos a ser uno.

Tus ojos tienen algo que me cautiva lentamente y me hacen dormir en las alas de la noche. Tus labios me hacen imaginar una cama que sería tan cómoda como la cama de mamá y al final, tu sonrisa que contiene ese flash de hermosura que ilumina hasta el cuarto más oscuro.

Seriamente he pensado como hacer para olvidar pero simplemente la vida no tiene un botón de resetear.

Eres ese rayo de luz que entra por el agujero de la cueva y das esa señal de esperanza de que existe vida.

Rayo que cruza por el prisma, rayo que tónifica mi mundo de blanco y negro a arcoiris de colores brillantes.

Vagando por mi conciencia, explorando un mundo nuevo jamás conocido por los dos. Un mundo donde la voz celestial sigue sonando al lado de mis hombros. Ojos verdes que me hacen ver un mundo diferente, ese mundo perfecto para los dos.

Dime si venderías mi secreto a los periódicos o seguirás guardandola en tus ojos o en tu lengua.

Las palabras tienen un significado pero puede ser interpretado en otras maneras. Tu amor tiene diferentes conceptos, que ni un diccionario, pudiera definir.

María que hace a mis ojos volar.
María que me hace soñar con los ojos abiertos. Simplemente es María, la mujer que hipnotiza mi mirada con sus ojos de cristal.

lunes, 11 de enero de 2010

En el silencio se escucha la muerte.


A veces sentimos que es el fin de las cosas.
Un rasguño basta para dejarlo todo atrás y comenzar de nuevo.
Si leyeras mis labios y observaras mis ojos te darías cuenta que no te estoy mintiendo.
Si tanto has cambiado de mentalidad por aquel suceso que te ha pasado, ¿Por qué sigues pensando en el pasado que ya pasó?
¿No se supone que has cambiado?

Cuando llega el silencio a mi habitación solo escucha tararear a la muerte. Nunca la he visto, creo que nadie la vera hasta que le llegue la hora, pero la he oído muchas veces susurrándome al oído muchas frases y palabras.

Ella y tú son iguales, tratan de confundir a este ser humano.
Tú, reencarnación de Eva, ¿me pensarás traicionar como traiciona Eva a Adán?
No crees que fue tan doloroso salir de la tierra de pan y miel y entrar a un desierto tú y yo, bueno al menos yo porque tú te fuiste, huiste hacia un lugar donde tendrías todo lo que yo no te di.

Termine siendo prisionero del amor en que tú me metiste, me enamoraste y con las mismas te largaste.
Vendí mi cuerpo, vendí mi alma tan solo para verte una sonrisa mientras tú con deseos y sueños mirabas lo que te regalaba como algo bonito pero no bueno.

Mientras tú reías constantes horas al verme cansado de trabajar por ti, yo le lloraba a la luna, le lloraba.
Al cielo mandaba un mensaje, le pedía algo mas allá que el dinero podía comprar, no era tu amor porque el tuyo con tan solo unos billetes estaba al lado, sino felicidad verdadera, que alguien me amara como yo amo.

Uno regresa muy cansado de una jornada para encontrar al final una cama vacía y con facturas.
Te das cuenta de la mujer que amaste fue tan solo un espejo, te amabas a ti mismo porque ella jamás te amo.

Te usan como juguetes, te gastan como frenos de carros.

A veces es muy duro superar esa crisis pero al final todo prospera y el sol toca la puerta sonriéndote. Bueno eso es lo que he visto en la televisión porque yo sigo siendo prisionero de un espejo, un reflejo que me hizo ver lo que les acabo de contar.

Dirán que soy un demente, un loco, pero en verdad soy un experimento de la vida humana, que te reemplaza por comodidades y te deja al borde de la desesperación y la locura.

Quería brillar como el sol pero termine brillando como un bombillo de segunda.

Y cuando comienza el hábito de dejar todo atrás te das cuenta de que los ladrillos de los muros del cuarto que contienen tu niño interno se caen y empiezas a llorar pero aún así te das cuenta que puede existir una nueva esperanza para ti, pecador, familia de los romanos que mataron al mesías, al judío con una lanza y una herida abierta manchada de vinagre.

Si te muestro mi lado oscuro ¿Aún me abrazarías?
Si te abro mi corazón y te muestro mi lado débil ¿Que harías?


Sintetizadores, escrituras, cantos y redenciones.
Ambas cuatro consolidan un estado mental conceptual en su totalidad. Se siente esa presión en sus letras que hacen reflexionar y a preguntarnos ¿Que hemos hecho?

Pero todo tiene un final inesperado.

El final siempre esta al lado, solo que uno no lo ve.
Ella toca tu espalda y así termina todo.

By: Marco Mejía.

viernes, 8 de enero de 2010

Seguiras brillando.

Puedes diferenciar el cielo del dolor, pero un adiós es mas duro que un hasta luego.
De la tierra de donde vengo matamos a los héroes y alabamos al mal poder, en la tierra donde te encuentras el ser humano no existe, se transforma.

No te fuiste por convicción propia, solo te adelantaste en la fila de la vida.
Te diste cuenta que a veces los laberintos si tienen salida.

No te conocí pero como me gustaría que estuvieras acá.

El cielo y el infierno. El amor y el dolor. La felicidad y la tristeza.
No sé que mas decir de alguien con quien no compartí pero al menos te doy un recital de palabras, para que cuando te acompañemos donde estés, esta realidad macabra donde vivimos se vuelva el paraíso donde hemos visto las cosas que Dios en 7 días hizo.

Me extiendo un poco y viajare por donde las constelaciones han pasado y tú has deseado ver.
Ahora si viajas con las estrellas, ahora si eres uno con el espacio.
Vives en el palacio de las posibilidades infinitas. Tus sueños se materializan pero con un precio muy grande del cual pagamos en la factura de la vida.

Y el viento frío sopla en la corriente del mundo. Sé que soy un vagabundo pero al menos un tributo al hombre que se sintió prisionero pero cuando se dio cuenta, se había librado de las cadenas de la realidad.

El arte materializa los pensamientos del ser humano.
Mis palabras materializan los sentimientos que mi cuerpo no expresa.

Las lagrimas son solo manifestaciones de tristeza, pero sé que tu Diamante Loco, tu supremacía y realeza quedara en el corazón del núcleo de la tierra.

La escalera al cielo. ¿Será de verdad?

Como me gustaría que lo fuera para verte al fin al cabo muy pronto.

Los años pasan y el sol sigue siendo el mismo.

Los años pasaran y uno cambiara pero tú seguirás siendo el mismo.

Caminamos en los mismos pisos viejos.
Que hemos encontrado.
Los mismo miedos.

Como me gustaría que estuvieras acá.


Adiós pintor, poeta, prisionero y brilla.

By: Marco Mejía.

lunes, 4 de enero de 2010

Una persiana mojada.


Mi mirada se desvanece con la niebla que pasa a mi alrededor, que pasa al frente mio.
No puedo sentir el aire puro que respiro, en esta habitación ya no hay aire, solo hay una ventana que me deja ver un pedazo de ese mundo del cual formamos parte. Un mundo cubierto de esperanza de que este sentimiento creciera mucho más, pero el destino hizo de la suyas, tú buscabas un destino y yo buscaba un camino, tú buscabas ciencia y yo en mi consciencia buscaba algo emocional.
Mi cama ha estado tan helada y tan fría que osos polares hay en ellas.
Hay un iceberg que ocupa la mitad de ella.
Ya no hay estrellas que brillen a mi habitación, solo hay un bombillo que ilumina la mitad de lo que soy.

Tanta soledad que mi vista se nubla cada día más, mis ojos desean verte una ves más.
Mi boca desea sentir tus labios cada mañana, cada noche para que vuelvan a calentarse.
Si para ir hacia ti tengo que cruzar el atlántico, el pacifico, yo lo hago pero además de eso sería capaz de robarte un beso escurridizo para saber en verdad la razón por la cual a mi Dios me hizo.

Yo comparto con mis ojos lo que los tuyos ven.

Y al final me reconozco en tu mirada.

Cuando marco los números en el teléfono para llegar hacia ti, una puerta imaginaria se cierra.

Tengo manchas de nicotina en mis dedos, y una barba que no crece más en mi cara.
Un piano gigante que quiere ser tocado otra ves por tus manos.

Tengo ganas de volar muy alto pero no sé a donde llegar.

Puedo sentir que unos de mis turnos ha llegado.
Yo me siento frío como una barra de acero en la nevera.

Yo me siento seco como batería de funeral.

Todo por la ausencia de tu presencia querida.

By: Marco Mejía.

Semillas de cambio.


Al sonar cada eco de mi interior, se aumenta a una velocidad lo que siento ahora.
Cuando me quemaba en recuerdos del pasado apareciste tú.
Cuando estaba herido y cuando estaba necesitado te fuiste tú porque las cosas que dices y las cosas que haces me rodean.

Estoy perdido en tiempo mientras las semillas de cambio se plantan.
Afuera de mi pared hay un lugar donde puedo fumar.
Tome un paseo por nuestro silencio para saber si responderías.
Entre a tus sueños al ver si notabas mi señal.
Intente comunicarme pero no pude.

Y cada día escucho a las cosas llorar y no sé por que.

Y quiero volver a la vida para estar al lado tuyo.

Oh dama hermosa, tan hermosa como un cristal de sueños añorados.
Mas valiosa que el oro dorado ya que tú eres mi tesoro preciado.

Si desapareces otra ves sentiré dolor en mi interior, en mi ser.

Mi trazo de lápiz se ha empezado a borrar por tu borrador.

No me borres para que yo siga siendo un trazo imborrable y negrilla.

By: Marco Mejía.