
Quédate para que sigas hiriendo mi corazón. Planta las semillas en mis venas y haz que exploten porque ya las navajas no pueden cortar más. El muro ya es tan alto que no podemos ver nada. Tú has muerto en mis manos y el pasado ha ganado. Siempre te he dicho de felicidad pero nunca lo he sido perfectamente. Vivo bajo una cortina llamada engaño. He vivido con ella todos estos años. He soportado varios daños pero uno más rompería el vidrio que me separó de todo, desde un principio.
Quieres recuperar la felicidad de tu soledad pero sólo es recuperando algo que ni esperaras. Ya no crees en la vida pero la vida cree en ti. No sólo ella; Yo también pero a veces las dagas cortan algo más que piel. ¿No crees? ¿Te guardo un espacio dentro de mi corazón? Creo que cabe una herida más. Ten cuidado al pasar y no hagas que me desangre todo.
Estoy viviendo en un mundo de ilusiones que las llamo traiciones aunque no has hecho nada. Sigues tu naturaleza; Aquella que te hará feliz. Si lo eres o lo serás; Es o sería mi único deseo. Sé feliz.
¿Por qué tendría que volar? A veces las aves tienen que emigrar. Tienen que tocar el cielo azul con sus alas. Intentar mejorar las fallas y volar hacia el horizonte. Vivo en una misión humanitaria, dónde mi vida solitaria ha quemado más de mil hojas.
Cuando seas feliz me verás a mi cara. Mi sonrisa estará pero mis ojos mirarán de otra manera. Habré perdido la carrera pero de segundo lugar. Una amargada derrota pero la esperanza de disfrutar. Estando aquí, frente a ti, no sabía que destino me correspondería pero no conocía más allá del muro y caí al mar donde si dolía.
Estoy en el piso de rodillas, porque no quiero usar la silla, decirte que te quiero pero me duele tanto que lo que pensamos me esté afectando. No estoy actuando pero sólo tú tienes la llave del cuarto más grande de mi corazón. Dime cuando quieres entrar para sólo decir que limpien el polvo. La forma de paga es una pequeña habitación del tuyo pero es sólo propina. No es obligatorio.
By: Marco Mejía.

